¿Hablas español?

Sigue las vivencias de dos periodistas viajeros de BBC Mundo, mientras recorren Estados Unidos de extremo a extremo.

1

de
Julio

Español de la calle, español de la casa

Por: José Baig

noticia

En la tarea semanal de explorar temas interesantes para esta columna, me encontré con dos cosas que me llamaron la atención. Una tiene que ver con el español que hablamos en la calle. La otra, con el que hablamos en la casa.

Ya hemos dicho otras veces que al vivir en Estados Unidos y estar en contacto con personas que hablan otras modalidades de nuestra lengua, es más o menos inevitable utilizar palabras en inglés.

Este uso de palabras en inglés va desde la inserción moderada de un vocablo aquí y otro allá, hasta la mezcla sólida de las dos lenguas. Lo que los expertos llaman el spanglish.

Precisamente sobre ese tema, leí en la columna "Ask a Mexican" (Pregúntale a un mexicano), de Gustavo Arellano, una pregunta y un comentario que intenta aclarar por qué los latinos terminamos hablando spanglish.

Una madre latina, por ejemplo, le grita a su inquieto retoño: "¡Jerry, be careful with the window, que te vas a caer, honey!".

La pregunta que le hacen a Gustavo en su entrega del 15 de mayo de este año es si otras comunidades de inmigrantes mezclan su idioma y el inglés de la misma manera que lo hacemos nosotros.

Gustavo empieza por aclarar que no cree en los custodios de Cervantes. Y explica que el spanglish es la prueba de que los idiomas están vivos y de que la cultura de los inmigrantes puede no sólo adaptarse sino también crecer y hasta enriquecer al país anfitrión.

Agrega que este aporte de los llegados de otros países es lo que hace que la cultura y el idioma de los Estados Unidos sean tan dinámicos.

Finalmente Gustavo Arellano recomienda tres libros: The American language (El idioma estadounidense) y How the Irish invented slang (De cómo los irlandeses inventaron la jerga urbana), de H.L.Mencken, y la nueva edición de Ask a Mexican, de su autoría.

No conozco el trabajo de Mencken, pero tengo la primera edición de Ask a Mexican y me animo a recomendarlo. Van a aprender mucho de cultura mexicana y latina en los Estados Unidos y, además, se van a divertir bastante.

Hasta aquí el español de la calle.

Sobre el español de la casa, quería contarles que esta semana me enteré de que el español que hablamos en casa se puede convertir en créditos académicos en casi tres mil universidades de Estados Unidos.

Se trata de un programa que existe desde hace varios años y que consiste en que los hijos de padres inmigrantes, los inmigrantes mismos, o cualquier otra persona que crea dominar el idioma, pueden demostrar sus conocimientos de español mediante un examen y recibir créditos como si hubiesen cursado la asignatura.

Se llama College Level Examination Program, es decir, Programa de evaluación a nivel universitario. CLEP, para los amigos más cercanos.

El CLEP concede un máximo de 12 créditos académicos a los estudiantes que obtengan una nota igual o superior a 66 puntos sobre un total posible de 80. La prueba dura unos 90 minutos.

¿Cuál es el pero? El pero es que sí, que cualquiera que cree saber español puede tomar el examen, pero -el nombre lo dice- el español que se evalúa tiene que ser de nivel universitario.

Es decir, el estudiante tiene que ser capaz de comprender e interpretar textos en nuestro idioma que tienen la complejidad de un artículo científico o una tesis de grado.

Ya les hablé alguna otra vez de una prestigiosísima académica de Nuevo México que no se atreve a usar su español en la universidad porque es el que aprendió en casa. Es decir, mucho más básico que el que puede manejar un universitario.

La prueba CLEP la han presentado 6 millones de personas en los 40 años de existencia del programa. Me imagino que alguna de ellas comprobó personalmente que para entrar a la univeridad no es suficiente con el español de casa.

Lo interesante es que este programa puede ser un estímulo para que los padres que intentan criar a sus hijos en un ambiente bilingüe tomen en cuenta que desarrollar un buen español, tiene que ir mucho más allá de las conversaciones de todos los días.

1

de
Julio

¿Qué pasó en la Casa Blanca?

Por: José Baig

noticia

Estimados empleados de la Presidencia de los Estados Unidos de América:

¿Qué pasó? En caso de que la foto que acompaña este blog todavía no les recuerde de qué estamos hablando, les refresco la memoria.

El sobre que estoy sosteniendo en mis manos lo enviamos al final de la gira "¿Hablas español?", que hicimos en abril entre Seattle y Washington, cruzando 18 estados.

A lo largo de esas tres semanas recogimos los testimonios y recibimos cientos de correos electrónicos con las aspiraciones y los sueños de los latinos de Estados Unidos.

El miércoles 18 de junio, el sobre regresó a nuestra oficina. Abierto. Y con un sello que dice: "devolver al remitente".

Con las medidas de seguridad que se han implementado desde los atentados del 11 de septiembre, entendemos que en la oficina desde donde despacha el presidente de Estados Unidos tengan que revisar minuciosamente toda la correspondencia que llega.

Pero ¿había necesidad de rasgar el sobre por un costado de mala manera? ¿Qué impedía abrirlo normalmente? ¿Era realmente imprescindible que el cassette de video que enviamos fuera sometido a quién sabe qué procedimiento que derritió el plástico y lo dejó completamente inservible?

Además, corríjanme si me equivoco, pero nos da la impresión de que nadie se tomó la molestia de leer la carta que acompañaba los mensajes y el video para saber de qué se trataba el asunto.

"Es una decepción", me dijo Carlos Ceresole, que produjo todos los elementos de video de la gira "¿Hablas español?". "Después de todo son ciudadanos estadounidenses que quieren que su gobierno los escuche", se lamentó Carlos.

Sí, señores. De eso se trataba. Latinos de distintos lugares del país diciendo qué es lo que esperan del próximo presidente de los Estados Unidos.

¿Qué había de malo en eso? ¿Qué fue lo que ameritó que nos devolvieran el sobre sin siquiera una explicación?

¿No les interesan las preocupaciones de los latinos? Si ese es el caso, el sobre estaba dirigido al próximo presidente de Estados Unidos, de modo que al menos debieron dejarle a él la decisión de ver los mensajes o descartarlos.

¿No les parece que devolver un sobre lleno de testimonios de latinos solo confirma la opinión de que esta minoría no es del interés de este gobierno y que por eso le dio la espalda durante ocho años?

De todas maneras, y a pesar de sus esfuerzos por que nuestro sobre no llegara a las manos del presidente, me satisface hacerles saber que el mismo sobre, con la misma carta, los mismos testimonios y el mismo video, se lo hicimos llegar a los candidatos presidenciales.

Hasta ahora, solo uno de los equipos de campaña se tomó la molestia de confirmar que lo recibieron. No les voy a contar qué candidato para no comprometer nuestra independencia, pero -créanme- el contraste es del cielo a la tierra.

Si no se tomaron la molestia de leer nuestra carta y los testimonios de cientos de latinos, dudo mucho que sí vayan a leer este blog.

1

de
Julio

Español made in USA

Por: José Baig

noticia

Hace unos dos años, cuando un colega de la BBC inscribió a uno de sus hijos en una escuela de Miami, recibió un instructivo con las normas del centro.

En la sección correspondiente a la obligatoriedad de usar el uniforme, la versión en inglés del documento advertía que "this policy will be strictly enforced". "Esta póliza será estrictamente enforzada", era la traducción de la versión en español.

En realidad, lo que quería decir la frase en inglés es que la norma de usar siempre el uniforme se haría cumplir a rajatabla.

Por suerte para las autoridades de la escuela, el documento nunca cayó en las manos de Antonio Llano.

Por lo que he podido averiguar hasta ahora, Antonio Llano fue un escritor y traductor que vivió en Nueva York entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX.

De hecho, el título de este entrega no es mío, sino de Llano, quien encabezó así un artículo que escribió para el New York Times y que fue publicado el 4 de abril de 1916.

Se quejaba el intelectual en su trabajo del desdén con el que trataban los industriales estadounidenses de la época las traducciones al español de sus manuales, catálogos y anuncios publicitarios dirigidos a Latinoamérica. Y pone ejemplos.

"Este tema ha sido investigado por algunos de los escolares más destacados de Estados Unidos", decía una de las traducciones. La palabra que se había utilizado en inglés era "scholars", que quiere decir académicos, no estudiantes de primaria.

Otra traducción citada por Llano recomendaba que "los estudiantes de ingeniería mecánica visiten con frecuencia el supermercado". En realidad, el texto en inglés sugería que fueran al "shop", es decir, al taller.

"México está en el sur de los Estados Unidos", escribió otro traductor a partir de un original en inglés que decía -correctamente- que México está al sur de Estados Unidos.

La explicación de estos errores está en los "falsos amigos" y los falsos cognados" y otros vicios de los que tanto hablan los expertos en traducción.

Pero Llanos va más allá y dice que no se trata simplemente de equivocaciones razonables a la hora de traducir un texto, sino de que los industriales, en su afán de ahorrar, contrataban a personas poco instruidas para hacer este trabajo.

Su crítica no se limita al maltrato del idioma por el afán de lucro, sino que hunde todavía más el puñal y asegura que lo que había de fondo era simple altanería y desprecio de los estadounidenses hacia todo lo relacionado con América Latina.

"Los estadounidenses que piensan que este tipo de errores son aceptables en América Latina se equivocan de una forma lamentable. No son solo inaceptables sino que resultan ofensivos", escribe. Y no se detiene.

"Para algunos de estos señores, la unidad americana solo significa sacar más plata de los bolsillos de los latinoamericanos, pero maltratar de esta forma el idioma de sus clientes potenciales es una pésima forma de lograrlo".

Pero recordemos que Llano escribía esto en aquel lejano 1916, cuando Estados Unidos promovía la idea del panamericanismo. Si todos nos unimos, podemos hacer negocios entre nosotros y ser todos felices, era la teoría.

Como digo, era otros tiempos.

11

de
Junio

Presunto candidato

Por: José Baig

noticia

En este negocio de las noticias, el tiempo lo es todo. O casi todo. Tenemos que decirle a la gente lo que pasa en el momento mismo en que pasa. O inmediatamente después.

Pero tembién tenemos que ser precisos. Es decir, tenemos que decir lo que pasa en el momento en que pasa y de la manera más exacta posible.

Pero a veces pasa que por preocuparnos por el tiempo nos olvidamos de la precisión y así pasan cosas como "el presunto candidato".

La frase, que parece el título de un cuento policial, apareció esta semana en una cadena de noticias en español para referirse a Barack Obama.

No se trata de un invento de los colegas de esa cadena sino una traducción apresurada del inglés "presumptive candidate", que se aplica a los candidatos que ganaron el proceso de elecciones internas pero que aún no han sido nominados oficialmente.

Los diccionarios en inglés y en español coinciden en que "presumptive" y "presunto" se refieren a "algo que se da por hecho".

Con lo cual, el término estaría bien utilizado en las dos lenguas. Porque se da por hecho que una persona que gana cualquier elección es la que va a ocupar el cargo que estaba en disputa.

Trasladada al terreno de la realidad -y sobre todo si hablamos de elecciones en Estados Unidos- esa afirmación tiene sus matices. Pero lo que nos ocupa ahora es la lengua y no la política. Aunque hablemos de las dos cosas.

Lo que distrae en esa traducción es que en los medios de comunicación en español hemos escuchado muchas veces la palabra "presunto" vinculada a hechos delictivos.

Siempre leemos o escuchamos "el presunto delincuente…" o "…el presunto autor material del asesinato de…" y así. Sólo cuando se habla de la presunción de inocencia la palabra tiene connotación neutra, ni siquiera positiva.

Pero parece que en inglés las cosas son diferentes y cuando le dicen "presumptive" a Obama o a McCain no los están señalando como sospechosos de nada, sino diciendo que los hechos indican que van a ser los candidatos presidenciales de sus respectivos partidos.

En el fondo, lo que tal vez resulta más raro de traducir "presumptive" como "presunto" es el hecho de que en español tenemos y utilizamos palabras para decir lo mismo sin necesidad de traducciones forzosas.

El virtual candidato, por ejemplo, es una solución aceptable. La Real Academia define virtual como implícito o tácito. Es decir -de nuevo- algo que se da por hecho.

En el lapso que transcurre entre la elección presidencial y la asunción hablamos del presidente electo. Lo cual también puede ser una solución en este caso. "El electo candidato del partido republicano…", etc.

Todavía falta cinco meses para que se sepa quién va a ser el próximo presidente del país más poderoso de la tierra.

Con lo complicada que ha sido la elección hasta ahora, y con una campaña presidencial en medio de crisis económica, energética y de vivienda, sospecho que "presunto" por "presumptive" no va a ser la última traducción apresurada que vamos a ver.

4

de
Junio

Estadounidenses y americanos

Por: José Baig

noticia

Cuando voy a Caracas suelo caminar en la zona de Valle Arriba. Aparte de ser un buen ejercicio, por las subidas y bajadas, es un paseo muy agradable, en medio de casas elegantes y una vista hermosa de la ciudad y de El Ávila.

Aparte de quemar algunas calorías, también aprovecho la caminata matutina para servir de guía turístico a los que se pierden en los laberintos de los cerros caraqueños buscando la embajada americana.

Así me preguntan: "¿Dónde está la embajada americana?". Se refieren, claro, a la representación diplomática de Estados Unidos. Es decir, la embajada estadounidense.

Pero por alguna razón, la gente dice la embajada americana.

Lo mismo aquí en Miami, la gente se refiere a los descendientes de los inmigrantes cubanos como cubanoamericanos y dicen que a Fulano ya le salió la ciudadanía americana.

Claro, eso es colonialismo y la clásica manipulación imperialista a la que se dejan someter los "mayameros", reaccionan enseguida los que se proclaman latinoamericanistas y enemigos del imperio.

Sin embargo, ellos mismos gritan "qué tiene Fidel, qué tiene Fidel, que los americanos no pueden con él". Más bien gritaban. Americanos, dicen los menos sospechosos de haberse dejado manipular por la propaganda "gringa".

Mi punto es que tal vez el hecho de que a veces utilicemos "americano" y otras veces "estadounidense" debe tener más que ver con razones prácticas que con las posiciones ideológicas.

Claro, la Academia proclama que es un error utilizar americano por estadounidense. Pero ni los académicos en su inmenso saber dejan de decirle "americana" a la chaqueta que se usa en ocasiones semi-formales, al mejor estilo estadounidense.

Para horror de los entogados, el diario El País y la agencia EFE -los dos pilares del periodismo español- utilizan expresiones como "El piloto americano de Kawasaki…", "…agencias de fármacovigilancia americanas y europeas…", "…crianza en roble francés y americano…" y así.

Insisto, no estoy haciendo una denuncia de la falta de pureza en el léxico de mis colegas ibéricos, sino tratando de mostrar que a veces suena mejor utilizar americano en vez de estadounidense.

Además, hay ocasiones en las que el adjetivo americano ayuda a expresar un concepto. Fútbol americano, por ejemplo. Cuando se utiliza, está claro que nos referimos al deporte de las enormes hombreras y el balón ovalado.

Está también el café americano. No importa dónde nos lo tomemos. Lo claro es que cuando se pide, sabemos que nos van a dar un café bastante más diluido en agua que un espresso, por ejemplo.

De hecho, cualquiera que se haya tomado un café en una gasolinera de Estados Unidos sabe que hay diferencias importantes entre un café americano y un café estadounidense. Aunque el estadounidense normalmente sea café americano.

Hasta la razón de que tanta gente venga a vivir a este país es, precisamente, el "sueño americano". Nadie habla del sueño estadounidense. De hecho, lo digo en voz alta y me suena mal.

Quería hacer estas reflexiones porque el tema ha aparecido varias veces en los comentarios de los lectores de este blog.

Para decirles que, a pesar de que soy muy cuidadoso en la elección de las palabras, puede ser que alguna vez diga americano donde alguien creería que lo correcto es estadounidense.

Y también que, a veces, decir americano está plenamente justificado. Aunque algunos se molesten.

27

de
Mayo

‘Todos somos americanos’

Por: José Baig*

noticia

Barack Obama anda en busca de acercarse a los votantes latinos.

Durante su campaña para las elecciones primarias no los tuvo con él y, si se confirma que va a ser el candidato demócrata, tampoco los necesitó.

Pero si quiere ser el cuadragésimocuarto presidente de los Estados Unidos de América va a necesitar todos los votos latinos que pueda conseguir.

La gran pregunta de estos días es si lo va a lograr.

Lo cierto es que el senador ya empezó a hacer la tarea.

La semana pasada se paseó por "el barrio", que es como llaman al rincón de la cámara de representantes donde se juntan los congresistas demócratas hispanos durantes los recesos en las sesiones.

No se sabe de qué hablaron, pero en esa caminata por el barrio, el senador puede haberse asegurado algunos apoyos importantes para empezar a superar lo que los especialistas llaman su "latino problem".

El "problem" de Obama, según los analistas, es que los hispanos no solo no lo conocen, sino que además existe el tradicional recelo entre las comunidades hispana y afroestadounidense.

"Si gana, solo va a trabajar por su gente", me dijo hace poco una chica mexicana que trabaja en un restaurant de Atlanta.

Pero la otra parte de su problema es que los hispanos demócratas votaron abrumadoramente por su rival, la senadora Hillary Clinton, durante las elecciones primarias.

La tarea se ve complicada si se toma en cuenta que tiene que lograr convencer a muchos millones de latinos en solo cuatro meses.

Por eso, cuando estuvo en Miami el viernes le dijo a los exiliados cubanos lo que querían escuchar: que va a ser inflexible con el gobierno de Raúl Castro y que podrán viajar y mandar plata a la isla todas las veces que quieran.

También criticó a Chávez, elogió sin nombrarlo a Uribe -aunque reiteró que no está de acuerdo con el TLC con Colombia- y habló de "sacar de las sombras" a los millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

Tanto quiere acercarse a los hispanos, que hasta se animó a decir un par de cosas en español. Dijo "liberdad", cuando quería decir "libertad".

Pero cuando dijo "todos somos americanos" sí se le entendió clarito.

Como dije, se trata solo del principio de su intento por acercarse a los latinos. Si quiere el voto hispano, necesita ofrecer más. Mucho más.

Y seguir practicando español.

19

de
Mayo

¿Hablas español? Pónlo en el currículum

Por: José Baig*

noticia

En mis años de secundaria y universidad me alimentaron la convicción de que para "progresar en la vida" y triunfar en el trabajo tenía que aprender inglés.

Más adelante, ya metido en lo que llaman "el mercado laboral", me tocó traducir cosas que no entendía del todo y hasta ir a un par de reuniones con ejecutivos de la "casa matriz" que inmediatamente se dieron cuenta de que mi inglés se limitaba a asentir y a decir "Yes, yes".

Así que me esforcé, aprendí, pagué un curso o dos, leí en voz alta, practiqué, practiqué, practiqué hasta qúe logré dominar el idioma a un nivel satisfactorio.

Todo para que ahora resulte que la lengua que hay que dominar en Estados Unidos sea el español.

Tampoco es que esta país haya cambiado radicalmente antes de elegir al primer negro o a la primera mujer presidente, no.

Pero sí es verdad que en los departamentos de recursos humanos de las grandes corporaciones, esas multinacionales que invaden el mundo con sus productos, ya se empieza a tomar en cuenta el hecho de que un aspirante hable nuestro idioma.

Hasta hace relativamente poco, el dominio del español no iba en el apartado de habilidades de los currículums (currícula, dicen los pretenciosos) sino en el de "otras actividades" o "hobbies".

Ahora no. Es cada vez más frecuente que en los anuncios de las empresas aparezcan frases como "preferiblemente que hable español" o "el dominio del español será considerado una ventaja", y así por el estilo.

El portal LatPro, dedicado a asesorar a los latinos que buscan empleo, atribuye el fenómeno "al rápido crecimiento del mercado y del poder de compra de los hispanos".

Es decir, los hispanohablantes de Estados Unidos son, ya lo hemos dicho otras veces, un mercado que crece. Por los nacimeintos y por la inmigración.

Pero tal vez lo fundamental aquí es que también crece "el poder de compra". Es decir, esos latinos que llegan y se multiplican tan rápido tienen cada vez más dinero.

Y si tienen dinero, consumen más, y si consumen más, sube la oferta de productos para ellos, y si eso ocurre, tiene que haber más empleados y ejecutivos que puedan comunicarse con esos hispanos. Lo cual hará que haya más latinos con empleos mejor pagados que consumirán más, y así sucesivamente.

Así que si estás buscando trabajo en Estados Unidos o en una empresa estadounidense en tu país, antes de poner en todos tus títulos universitarios y tu amplia experiencia en el currículum, escribe: Hablo español.


*Periodista de BBC Mundo

14

de
Mayo

Nosotros y USA Today

* José Baig

 

 

A veces uno está buscando tema para la entrega de la semana y le da por asomarse en la edición digital del diario de mayor circulación en Estados Unidos, USA Today.

Uno hojea -es un decir- las páginas en busca de palabras clave. Inmigración, idioma, español, cosas así. A veces, muchas veces, uno no encuentra nada interesante y hace clic en otra página.

Otras, como hoy, uno se encuentra con la casualidad de que el diario más leído en Estados Unidos -USA Today- dice cosas que uno ha dicho antes.

Deborah Sharp, periodista, firma un artículo titulado: "Los que no hablen español, podrían quedar rezagados", y empieza por afirmar que en muchos lugares de este país aprender nuestro idioma ha dejado de ser una elección para ser una necesidad.

Como el esposo de Phreddie, de quien les hablé en un blog anterior, que aprendió español para poder comunicarse mejor con los empleados de su empresa constructora.

Más adelante, Deborah cita a uno de sus entrevistados diciendo: "Ya no hay nada de extranjero en el español. Es el segundo idioma de Estados Unidos". La afirmación la hace Sam Slick, fundador de Command Spanish, que se especializa en enseñar el idioma en empresas.

También a nosotros, una de nuestra entrevistadas, Ruth Kunstadter, una profesora de español de Nueva York, que produce materiales audiovisuales para la enseñanza del idioma, nos había dicho que "el español en Estados Unidos ya no es una lengua extranjera".

En otro blog les hablamos también de Mauro Mujica, de US English, una organización que promueve el uso exclusivo del inglés en los Estados Unidos.

Nuestra colega del USA Today, no solo tiene a Mauro entre sus fuentes sino que también destaca el hecho de que este defensor apasionado del inglés es chileno.

Cuando nos ha tocado hablar del proyecto "¿Hablas español?" con colegas de la prensa -sobre todo en inglés- siempre explicamos que por alguna razón hoy en día es mucho más elegante entrar a un restaurante y pedir jalapeño, en lugar de yalapino, que sería la pronunciación inglesa de ese famoso chile.

Una vez más, Deborah coincide con nosotros cuando escribe que ya no queda ningún estadounidense que no sepa pedir tortilla y jalapeños, en vez de tortila and yalapino.

"El español es el nuevo francés", les digo a mis colegas cuando me preguntan sobre la influencia y la presencia de nuestro idioma en Estados Unidos.

Debbie, como seguramente le dicen en su casa, cuenta en su artículo que en los años 60 el francés era la opción número uno entre los estudiantes de idiomas. Hoy ocupa un muy distante segundo lugar atrás del español.

Ya a estas alturas y mirando todas las coincidencias entre el artículo de USA Today y las cosas que hemos dicho aquí durante casi doce meses, se me ocurren dos opciones.

La primera es que Deborah Sharp es otra de las muchas lectoras de "¿Hablas español?".

La otra es que las realidades del idioma español en Estados Unidos que hemos estado reflejando en este espacio son tan evidentes, que merecieron un espacio en el diario de mayor circulación del país.

¿Qué opinan?

*Periodista BBC Mundo

 

8

de
Mayo

John McCain en español

* José Baig

noticia

La información más relevante que ha salido esta semana de la campaña del virtual candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, John McCain, es que se creó una sección en español dentro de su sitio web.

Vista como un simple titular, la noticia parecía el tema perfecto para un blog sobre la lengua española en Estados Unidos y la vida política de los hispanos en el país.

Es decir, el tema de Hablas Español esta semana estaba decidido. Al menos hasta que hice clic en la muy promocionada sección en español en el sitio ofical de McCain.

"¡Mantengamos la esperanza! ¡Mantengamos la unidad!¡No nos dobleguemos! ¡Nunca nos rendiremos! ¡Estamos unidos!", proclama un texto muy destacado junto a la foto del senador. Justo arriba del botón que invita a sumarse a la campaña.

Hago clic en "Únete al equipo" (no porque me fuera a unir sino para indagar) y en seguida me aparece una planilla en la que me piden que rellene mi e-mail, zip code, first name, last name, address 1, address 2, city y state.

Bueno, después de todo en todas las planillas preguntan más o menos lo mismo y para cualquiera que haya estado un tiempo en el país es fácil entender estas palabras báscias en inglés. Sobre todo e-mail, palabra de la que ya nos adueñamos los hispanoahablantes.

Más abajo tiene una sección que se llama "En las noticias", traducción de "In the news", que en inglés suena bien, pero no estoy seguro de que me guste en mi idioma.

Cuando selecciono el primer titular ("RNC Reporta Sólida Recaudación De Fondos En Apoyo Del Senador Mccain, Republicanos") aparece el texto en español. Y así con todos los demás.

A la derecha, en el apartado de discursos, el vínculo "John McCain comenta sobre la economía" me lleva a este texto: "ARLINGTON, VA — U.S. Senator John McCain will deliver the following remarks as prepared for delivery at Carnegie Mellon University in…".

Y así sucesivamente. Se ve que el equipo de campaña del senador tiene quien traduzca los boletines de prensa, pero no los discursos.

Si se toma en cuenta la cantidad de discursos que dice al día un político en campaña, no me quiero imaginar lo que cobraría un traductor por ese trabajo. Tal vez el equipo de campaña de McCain no solo se lo imagina sino que lo sabe con certeza y decidieron no hacer ese gasto.

Y es donde podría estar equivocado el senador. Porque los votantes necesitan saber por qué están votando, cuáles son las propuestas del candidato, qué valores defiende un determinado candidato.

Por ejemplo, lo que piensa el senador McCain sobre la religión, los abusos de menores en la iglesia católica y el papel político que puede jugar el papa Benedicto XVI en una determinada situación. ¿Dónde lo puede explicar mejor?

¿En sus discursos que en una nota de prensa de cuatro párrafos, en las que el candidato habla de la "presencia tranquilizadora" del jefe del Vaticano?

Si la idea de su sección en español de su página web es acercarse a los votantes latinos que tienen poco dominio del inglés, esos electores, al igual que todos los demás, quieren enterarse de qué piensa hacer con el precio de la gasolina, la crisis inmobiliaria, la guerra en Irak.

La única diferencia es que quieren enterarse en su idioma. Y con lo que encuentran ahora, tal vez no lo logren.

* Periodista de BBC Mundo

8

de
Mayo

Obama y los ‘Amargados’

* José Baig

noticia

Todo el fin de semana fue noticia que el aspirante demócrata a la candidatura presidencial de su partido, Barack Obama, había hablado en una reunión en San Francisco sobre los trabajadores de Pensilvania.

"Están amargados por la economía y se aferran a la religión, a las armas y a los sentimientos contra los inmigrantes", dice bbcmundo.com que dijo Barack.

Mientras estallaban la noticia y el escándalo, por pura casualidad del destino nosotros estábamos en Pensilvania hablando con esos mismos trabajadores.

Habíamos ido a Hazleton, en el este del estado, a mirar de cerca a la ciudad que fue pionera en tratar de imponer a nivel local las normas contra la inmigración de indocumentados que el Congreso no había podido aprobar a nivel federal.

El alcalde de la ciudad, nieto de inmigrantes italianos, nos dijo que con la llegada de indocumentados aumentaron los delitos violentos en su jurisdicción.

Una indocumentada que habló con nosotros bajo la condición del más estricto anonimato nos repitió mil veces "yo sé que violé una ley, pero no soy ninguna criminal".

El de la foto que encabeza este blog es Herb Albee, un habitante de la zona, que cree que los problemas más grandes para ellos son -en este orden- "la inmigración ilegal y la economía".

Tal vez tiene razón el senador Obama al hablar de la aparición del sentimiento anti-inmigrante en los pueblos de Pensilvania.

¿Tuvo razón en calificar como "amargados" a los mineros, agricultores y operarios industriales de la zona? El 22 de este mes son las primarias en Pensilvania. Ahí le van a dar la respuesta.

El resto de nuestro fin de semana transcurrió en Nueva York. No quiero cometer el mismo pecado que le atribuyen al aspirante demócrata, pero la amarguara parece ser un sentimiento frecuente en esta ciudad.

Desde el taxista que nos regañó tres veces porque no sabíamos cómo llegar a la dirección que le dimos con nombre de calle, número, zona y código postal; hasta la chica que bailaba en la acera y nos miró mal cuando le sonreímos, aquí parece que hay mucha gente con amargura.

Yo mismo me contagié del humor de la ciudad. Íbamos caminando y conversando por el centro, cuando a nuestro lado pasó un hombre que nos dijo "no español, solamente inglés". Me paré, lo miré y le solté una palabrota en en su lengua. "¿Qué te parece mi inglés?", le pregunté. Amargado.

Por suerte, también hay gente alegre y dispuesta a conversar, como las tres hermanas dominicanas que nos encontramos en Washington Heights, el barrio dominicano de Manhattan.

"Voy a votar por Gilda", dijo una de ellas. "¡Hillary!", la corrigieron las otras dos al unísono y muertas de la risa.

Y toda la otra gente que nos encontramos en el lugar que nos contó sus expectativas sobre el gobierno que comienza en enero del año que viene.

Por suerte, Nueva York es una ciudad tan grande que la amargura y la alegría pueden vivir tranquilamente y hacerse visibles cuando quieran.

Recuerden que en el foro de "¿Hablas español?" en bbcmundo.com pueden dejar sus comentarios sobre este y otros temas que tienene que ver con la carrera presidencial.

También pueden dejar comentarios aquí o en nuestro correo electrónico bbcmundohispano@gmail.com

* Periodista de BBC Mundo

Older Posts »

Report abuse Close
Am I a spambot? yes definately
http://hablasespanol.blog.terra.com
 
 
 
Thank you Close

Tu denuncia ha sido enviada.

La misma será procesada para tomar las medidas correctas. Esperamos que continues participando y haciendo crecer al servicio de Terra Blog.